viernes, 27 de marzo de 2020

Capítulo 4

Vengo observando que durante esta semana me corté los dedos al menos 3 veces al día, pero hoy le preste especial atención, tal vez por el rojo de mi sangre que se advertía brillante, hasta la encontré bonita, entonces pensé en mi salud ¿Que vi hoy cuando broto la sangre de la herida?
Automáticamente recordé que me había olvidado por completo que estuve muy enferma. Mi compañera de cuarto a quien considero mi gurú personal, un ángel, un ser de otro planeta realmente, me decía que el stress debilitaba nuestro sistema inmune. Claro ahora tiene sentido porque había estado tan mal de salud el año pasado. Recibí tratamiento por algunos meses, no subía de peso, no podía dormir y por cuestiones que podrían haberse evitado en un lapso de 4 meses recibí como 35 pinchazos, puntualmente ni en el embarazo tuve tantos controles médicos y dolor físico.
Entonces si, mi herida hoy me transporto a que probablemente llevo 6 meses de mi ultima visita al medico, el por qué y para qué fui, que a su vez sería el hilo conductor de todo lo que mencione anteriormente. Tenían mucho sentido algunas de mis fobias.
Cobraría más sentido hoy lo que ayer Aracelly dijo: " Qué esperabas que el proceso sea lineal? Estás en la búsqueda de tu salud emocional y eso tendrá muchos altibajos"
Evadí un montón de cosas que me pasaron para "resguardarla".
Tengo que escuchar atentamente como me hablo.
Tengo que contenerme y celebrar mis pequeños o grandes logros porque también vienen acompañados de grandes miedos, tener siempre presente que el dolor forma parte de mi vida no aisladamente e integrarlo y pese a que eventualmente esa visión de mi misma la quiero borrar es también la que conforma la integridad de quien soy ahora.
Tengo conceptos tan inexactos arraigados a mis ideas que empece a prestar importante atención en lo que creo que es de lo que realmente es.
Entendí, erróneamente que el dolor era como el sufrimiento,malo. El tema con eso que malo era sufrir, porque a diferencia del dolor, éste era optativo. Anclarme a sentirlo eternamente, vivir encuadrandome en el papel de victima, culpar al otro en vez de asumir la responsabilidad emocional de la que Aracelly tanto habla, eso, era malo.
Empecé a ver el dolor como un trago agridulce, el famoso mal necesario, el medio para..
Te abrazo y arropo.
Te felicito por superar los obstáculos que te trajeron acá. Y acá me refiero a vivir agradecida por lo que si tengo, chineo y un poco de amor propio, salud comida y techo que a diferencia de otras veces conseguí por mis propios medios con bases en mi trabajo sostenido.
La soledad que me hizo encontrarme con esta parte de mi misma que siempre está pero que nunca escucho. El tiempo de auto conocimiento, la conexión siempre presente con la naturaleza, la valentía para sepultar los miedos, el tránsito del odio que no me dejaba perdonarte al amor que me permite dejarte ir.
Ayer enterré las cenizas de mis miedos y tuve la necesidad de llorar y botar todo esto que ya no me pertenece.
Las enterré para que no vuelvan a medrar y lloré porque como en un funeral los despedí con certeza de no volverlos a ver.
Salir de la zona de confort duele, ser alguien durante 28 años y tomar la determinación de no  serlo más da miedo, pero a diferencia de los otros, éste era a estar mejor, éste al menos propone un escenario mejor.

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